miércoles, 17 de marzo de 2010

La motivación, los emprendimientos y su éxito.

La motivación es consecuencia directa de su causa: la necesidad.
Una vez satisfecha la necesidad desaparece la motivación. Así de simple es la cosa.
Las necesidades que experimentamos en nuestros diferentes estados físicos y anímicos, dan lugar a diferentes tipos e intensidades de motivación y éstas nos mueven a la acción para satisfacerlas.
Para entender mejor este concepto me refiero a la teoría de Habraham Maslow, denominada “jerarquía de las necesidades”, que reúne los elementos que ayudan a explicar el proceso de las motivaciones.
Esta teoría organiza a las necesidades en gradas piramidales, según sea su importancia en las personas, sean vitales o de realización. De tal manera que en las gradas inferiores de la pirámide se encuentran los niveles más básicos o vitales (de supervivencia y subsistencia) y en las gradas superiores, las de realización (de desarrollo, auto-afirmación y trascendencia).
Dentro de esta estructura, cuando las necesidades de un nivel son satisfechas, la atención pasa a las necesidades del nivel inmediato superior y son éstas las nuevas necesidades a satisfacer.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver esto con los emprendimientos y su éxito?
Mucho, pues si nos vamos a la base de las cosas, toda actividad humana tiene su origen en una motivación y ésta en una necesidad. Los emprendimientos pues, son manifestaciones de búsqueda de soluciones, con el fin de satisfacer necesidades de las personas. Por eso mismo, el éxito de un emprendimiento se puede anticipar, prever; de hecho lo hacen los emprendedores exitosos. Todo está en descubrir la necesidad a satisfacer y de la cantidad de personas a favorecer.

Un aspecto interesante de los emprendimientos, es que una vez definida la necesidad a satisfacer e iniciada la acción, se benefician todos los participantes, desde el emprendedor, hasta la persona que recibe la satisfacción.
Así tenemos que, el emprendedor, resuelve su necesidad vital o de realización, a cambio de satisfacer adecuada y oportunamente la necesidad de la persona objetivo.
Solo basta detectar y proveer la solución correcta en la secuencia: “necesidad-motivación-satisfacción”, o viceversa, “satisfacción-motivación-necesidad”. Así de fácil es la cosa.

Y si la cosa es tan simple y tan fácil, entonces por qué no triunfamos todos los emprendedores?
Pues, porque no dedicamos el tiempo y el esfuerzo suficientes para… investigar e interpretar correcta y adecuadamente las causas de insatisfacción, expresadas como necesidades y motivaciones.

La teoría de Maslow plantea que las necesidades en la base de la pirámide son prioritarias, y por lo tanto, más potentes que las necesidades superiores de la jerarquía; "un hombre hambriento no se preocupa por demostrar sus habilidades, sino, más bien, se preocupa por asegurarse lo suficiente para comer". Solo cuando la persona satisface las necesidades inferiores (aunque sea parcialmente), hasta entonces, conoce de las necesidades superiores, y le nacen nuevas motivaciones.

Necesidades Fisiológicas.
La primera prioridad, en cuanto a la satisfacción de las necesidades básicas, está dada por las necesidades fisiológicas, luego vienen las necesidades básicas de alimentos, agua, cobijo y sexo.
Una mejor descripción sería agruparlas dentro de la satisfacción de la sed, el hambre y del sexo. Cuando estas necesidades no son satisfechas, las otras necesidades pierden su importancia y hasta dejan de existir.

Necesidades de Seguridad y protección.
Incluye necesidades de orden, seguridad, estabilidad, protección y dependencia.
Las necesidades de seguridad muchas veces son expresadas a través del miedo, como el miedo a lo desconocido, el miedo al caos, el miedo a la ambigüedad y el miedo a la confusión. Se caracterizan porque las personas sienten temor a perder el manejo de su vida, de ser vulnerables o débiles frente a las circunstancias actuales, nuevas o por venir.
Muchas veces, las necesidades de seguridad pasan a tomar un papel muy importante cuando no son satisfechas de forma adecuada; "la mayoría de las personas no pueden ir más allá sin seguridad".
Esto se mira en la necesidad que tienen las personas de prepararse para el futuro y sus circunstancias desconocidas. O de una sociedad que sacrifica su libertad por mantener la estabilidad y la seguridad.

Necesidades de pertenencia y amor.
Se concentran en los aspectos sociales, donde casi todo el mundo concede valor a las relaciones interpersonales y de interacción social. La necesidades de una relación íntima con otra persona, la necesidad de ser aceptado como miembro de un grupo organizado, la necesidad de un ambiente familiar, la necesidad de vivir en un vecindario amistoso y la necesidad de participar en una acción de grupo trabajando para el bien común con otros.
Esta necesidad está subordinada a la satisfacción de las necesidades fisiológicas y de seguridad.
Las condiciones de la vida moderna, en la cual el individualismo y la falta de interacción son un patrón de vida, no permiten la expresión de estas necesidades.

Necesidades de valoración (estima).
Incluyen la preocupación de la persona por alcanzar la maestría, la competencia, y el estatus.
La necesidad de estima es aquella que se encuentra asociada a la constitución psicológica de las personas: las que controlamos y las que controlan los otros.
Las que controlamos, provienen del amor propio, del auto-respeto, de la auto-estima y de la auto-valoración; y las que provienen de los otros, son las de reputación, de condición, de éxito social, fama y gloria.
Las necesidades de valoración, son generalmente desarrolladas por las personas en situación económica cómoda, que ya han satisfecho sus necesidades básicas o inferiores.
En cuanto a las necesidades de estimación del otro, éstas se alcanzan primero que las de auto-estima, pues generalmente la estimación propia depende de la influencia del medio.

Necesidades de realización personal.
Reflejan el deseo de la persona por crecer y desarrollar su potencial al máximo. La satisfacción de las necesidades vitales es condición necesaria, pero no suficiente, para que el individuo logre la auto-realización.
Pensemos en una madre soltera que acaba de quedar sin trabajo; tal vez le preocupe conseguir alimentos para ella y su familia. En este caso las necesidades preponderantes serían las fisiológicas. En cambio si ha ahorrado o si ha heredado mucho dinero, entonces las preponderantes serían las necesidades de nivel más alto, como las necesidades sociales o de valorización. Según Maslow, para motivar a una persona es preciso satisfacer su necesidad preponderante, en el caso de la madre soltera sería efectivo ofrecerle una remuneración económica importante.

Necesidades fuera de la jerarquía.

Necesidad de saber y comprender.
Estas necesidades de orden cognoscitivo no tienen un lugar específico dentro de la jerarquía, pero a pesar de ello fueron tratadas por Maslow. Estas necesidades serían derivaciones de las necesidades básicas, expresándose en la forma de deseo de saber las causas de las cosas y de encontrarse pasivo frente al mundo.

Necesidades estéticas.
Las necesidades estéticas están relacionadas con el deseo del orden y de la belleza. Estas necesidades estéticas incluyen: necesidad por el orden, necesidades por la simetría, la necesidad de llenar los espacios en las situaciones mal estructuradas, la necesidad de aliviar la tensión producida por las situaciones inconclusas y la necesidad de estructurar los hechos.

Concluyo diciendo que, para determinar los emprendimientos con más posibilidad de éxito, se debe estudiar y analizar de manera organizada las motivaciones en las personas, pues éstas son la manifestación de necesidades que demandan ser satisfechas, ya sea que estén ubicadas en la base o en el pico de la pirámide jerárquica.

Atentamente,

El Editor